Peregrino dice lo de Puerto Plata no fue un acto político

En sus peregrinaciones, Mildomio Adames anda con una cruz a cuesta fabricada por él mismo.
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Mildomio Adames asegura que las miles de personas que lo recibieron lo hicieron por la fuerza de la fe en Dios.

El “peregrino” Mildomio Adames aseguró que los miles de personas que lo recibieron el pasado domingo 26 en Puerto Plata, en apoyo a su promesa de que Dios iba a “limpiar” al país y al mundo del coronavirus COVID-19 el lunes día 27, no asistieron motivadas por cuestiones políticas, sino por fe.

“La manifestación de Puerto Plata no tuvo nada que ver con política. Ahora quieren decir que yo convoqué gente, pero eso no fue así. Quienes fueron, estuvieron ahí por la fuerza de la fe”, dijo.

El autodenominado “profeta” y mensajero de Dios, también aseguró que ningún político se le ha acercado para que reuniera a esas personas.

“Ellos se amontonaron porque creen, igual que yo, en que solo Dios puede liberarnos de todo esto, y así lo hará poco a poco”, sostiene

En varios videos que circulan en redes sociales, se puede ver una camioneta con propaganda electoral del alcalde del municipio, Roquelito García, con un equipo de sonido y dirigiendo la marcha, por lo cual fue tildado de ser el organizador del evento, del que posteriormente se desligó mediante un comunicado.

Adames desmintió, igualmente, que irrumpiera sin permiso a la catedral de Puerto Plata durante el recorrido. “Los que abrieron la puerta fueron otros, yo me postré al frente y luego entré. Pero no sabía que habían forzado la entrada”.

A pesar del peligro de contagio de coronavirus que ocasionan estos eventos masivos, Adames, quien salió con una cruz a cuesta desde su natal Villa Altagracia rumbo a esa provincia del norte, expresó que “por la gran fe de los que fueron, verán en las próximos días cómo todo esto acabará”.

El denominado “profeta” proclamó que “en quince días serán testigos del cambio tan grande que tendrá la tierra. Nuestro país y el mundo no volverán a ser los mismos, pero se acabarán los casos de coronavirus”.

Aclaró que aunque en varias peregrinaciones la Policía Nacional y otras autoridades le han acompañado, “nunca he pedido que vengan conmigo, siempre me dicen que es algún superior que les orden cuidarme. Les insisto en que solo ando mejor, pero se quedan”.

Contrario a sus predicciones, los casos de coronavirus en el país no han cesado. “Pero está a punto de suceder, ya lo verán”, dijo.

La manifestación se produjo en momentos en que el país y el mundo viven una de las peores crisis sanitarias de la historia debido al COVID-19, que ha provocado que gobiernos tomen varias medidas para detener su propagación, entre ellas el distanciamiento social.

Su esposa lo dejó por él seguir a Dios

Mildomio Adames nació en Villa Altagracia, desde temprana edad profesa la religión católica, subsiste de la agricultura y la ebanistería. Aclaró que no forma parte de ningún partido político, “ni he recibido de ningún político dinero o ayuda”.

Estuvo casado con Ana Luisa Caraballo, con quien procreó tres hijos: María de Guadalupe, Yoel Martín, y Jesús de Nazaret. Se separó hace más de quince años, “porque me enfoqué en seguir el camino del Dios, y mi esposa no quiso entenderlo”.

Estuvo a punto de morir

Mildomio Adames cuenta que cuando apenas tenía diez años fue amarrado a un caballo por su padre, José Altagracia Avelino, quien se montó en el animal y recorrió gran parte de un camino arrastrándolo.

“Sufrí mucho. Todavía lo recuerdo. Sentía que el cuerpo se me pelaba completamente porque el caballo corría muy rápido. Mi papá, quien no me dio su apellido, pasó hasta por un río con el caballo. Pensé que me ahogaría”, narró el “peregrino”, de 56 años.

Según dice, su padre, tras varios minutos de recorrido, se detuvo, “y al verme tan golpeado y ensangrentado, pensó que había muerto. Pero al parecer quería asegurarse; tomó un cuchillo y me lo enterró un poco al lado del ombligo. Todavía tengo la cicatriz”.

“Estuve a punto de morir, pero luego fui rescatado unas horas después, y me llevaron al médico. Me fui recuperando poco a poco, gracias a Dios. Mi papá decía que yo no era su hijo, y que algún día me iba a matar. Afortunadamente, no lo logró”, recuerda.

Tiempo después de ese incidente, Adames asegura que iba a un montaña llamada Mariana la Chica, donde supuestamente comenzó a escuchar voces. “Me di cuenta después que era algo espiritual, que era Dios. Así comenzó todo. Ahí comenzó todo”.

Adames, quien tiene un taller donde ha construido todas las cruces que ha utilizado en estos 22 años de peregrinación, afirma que en ese bosque es donde Dios se comunica con él desde entonces. “Él me dice a dónde debo ir y cuál mensaje debo llevar”.

“La gente está tan puesta para sus asuntos, que ha dejado a un lado a Dios. Pero esta situación nos está avisando que Él nos está dando una oportunidad, para que volteemos el rostro y le veamos, para que seamos más humildes, más humanos”, manifestó.

Mildomio ha tenido varias revelaciones

Mildomio Adames cuenta que tuvo la revelación que para el último mes del año actual, o para enero del 2021, “el mundo vivirá uno de los momentos más fuertes; se va a producir una especie de tercera guerra mundial”. Previo a eso, afirmó, “habrán tres días de absoluta oscuridad que provocará muchos suicidios. Eso me lo ha revelado Dios”. Durante la Semana Santa del año pasado, Adames realizó una peregrinación en el que advirtió que entre el 2020 y el 2021 sobre nuestro país “caerá un castigo divino”. Hace seis años marchó en apoyo de la reelección del presidente de la República, Danilo Medina. Para ello salió desde Elías Piña y recorrió varias provincias del país. Su primera peregrinación la realizó en el 1998, de Villa Altagracia a la Basílica de Higüey. La hizo “como un llamado de Dios”.


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