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La Comisión Económica para América Latina (Cepal) informó que la crisis económica generada por la enfermedad del coronavirus (COVID-19) tiene un impacto importante en los países de América Latina y el Caribe y golpea una estructura productiva y empresarial con debilidades que se han originado a lo largo de décadas.

Según el informe: Sectores y empresas frente al COVID-19: emergencia y reactivación, la crisis afecta a todas las empresas, pero el impacto será mucho mayor en el caso de las microempresas y las pymes, por su peso en la estructura empresarial de la región.

Agrega que esto se traducirá en grandes cierres de empresas y pérdidas de puestos de trabajo.

Sobre la base de los diagnósticos de las cámaras empresariales en relación con la situación de las mipymes y de las características de la crisis, la CEPAL estima que cerrarían más de 2,7 millones de empresas formales en la región, con una pérdida de 8.5 millones de puestos de trabajo, sin incluir las reducciones de empleos que realicen las empresas que seguirán operando.

El informe también señala que el impacto será muy diferente según el sector y el tipo de empresa. Varios de los sectores fuertemente afectados, como el comercio y los hoteles y restaurantes, cuentan con gran cantidad de microempresas y pequeñas empresas, que serán las más afectadas.

Detalla que la gran mayoría de las empresas de la región han registrado importantes caídas de sus ingresos y presentan dificultades para mantener sus actividades: tienen serios problemas para cumplir con sus obligaciones salariales y financieras, y dificultades para acceder a financiamiento para capital de trabajo.

Indica que hasta la primera semana de junio de 2020, información recopilada por las cámaras empresariales resaltaba que en países con Colombia, el 96% de las empresas tuvieron una caída en sus ventas. El 75% registró una disminución superior al 50%; el 82% de las empresas formales podrían subsistir solo entre uno y dos meses con sus propios recursos.

En países como Brasil, el 76% de las empresas industriales redujeron o paralizaron su producción y el 55% ha tenido dificultades para acceder a crédito para capital de trabajo.

También menciona a Argentina, explicando que el 44% de las empresas industriales no tenían liquidez para pagar el 50% de los salarios de abril, un 12.3% no pudo pagar la nómina; el 38% no pudo pagar servicios públicos; el 48% no pudo pagar a sus proveedores, y el 57% no pagó los impuestos.

En el caso de Chile, la Cepal indica en su informe que el 37,5% de las empresas redujeron su personal entre abril y mayo, y el 44% de las empresas están en un estado financiero malo o crítico, cifra que aumenta al 51% entre las microempresas.


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